Comparativas y reviews de las mejores power bank del 2020

Batería externa gris

¿Estás pensando irte de viaje? Imagino que no podrán faltar en tu equipaje tu móvil o tu cámara fotográfica. Sea cual sea el dispositivo electrónico que lleves contigo, de seguro querrás que la autonomía de su batería no se acabe a mitad de camino. Evita este trago amargo y no te quedes sin energía con las infaltables baterías portátiles o power bank. Analizamos para ti los últimos lanzamientos y novedades. Entérate de todo lo que debes saber sobre tus bancos de carga externos.

Auriculares inalámbricos

Todo sobre las mejores power bank de Xiaomi en 2020

Reviews y comparativas de las baterías externas de la marca

¿Qué es un power bank o batería externa?

Si damos un rápido vistazo a los últimos avances tecnológicos en la electrónica de consumo, veremos que todo apunta hacia una mayor libertad de movimiento y portabilidad. Con esto en mente, no es difícil entender lo importante que se vuelve el que estos aparatos cuenten con la autonomía suficiente. Aquí es donde entran estos cargadores portátiles.

Estos bancos de carga andantes o power bank –del inglés banco de energía–, son básicamente pilas recargables, generalmente fabricadas en litio –ion o polímero–. Estas baterías, cuentan con puertos universales de salida como USB o, en algunos modelos, puertos Qi, los que permiten recargar dispositivos como móviles, tablets o cualquier otro aparato que use pilas internas.

La gran ventaja de estos cargadores es que son capaces de almacenar corriente eléctrica, para luego llevarla contigo a donde vayas, prescindiendo de tomas de corriente o enchufes. En muchos casos, podremos realizar múltiples cargas a nuestros terminales portátiles.


¿Cómo funciona una batería portátil?

Ya sabemos que una unidad de carga externa es una “pila recargable” de litio. Sumemos a esto el que esta batería es controlada por un microchip que detecta cuando un elemento es conectado a una de sus salidas. De esta manera, comenzará a vaciar su energía para entregársela al aparato conectado hasta que el mismo se cargue completamente, o el propio power bank agote sus reservas de corriente.

Muchas de estos módulos externos cuentan con elementos de protección para sobrecargas o cortocircuitos, por lo que tendremos la tranquilidad de que nada les pasará. Por lo mismo, es que se recomienda encarecidamente usar modelos originales o certificados.

mAh –miliamperios/hora– Capacidad de batería

A –amperios– Velocidad de carga

V –voltio–  Diferencia de potencial

Las baterías portátiles se recargan mediante un adaptador que va al tomacorrientes. Cuentan generalmente con una entrada microUSB de 5V/2.1A, por lo que incluso se podría abastecer de energía con los adaptadores de smartphones que todos tenemos en casa. Algunos modelos, como veremos más adelante, disponen de la opción de almacenar electricidad mediante paneles solares incorporados.

A la salida, al menos encontraremos un par de puertos USB para cargar múltiples dispositivos a la vez. Las salidas de estos puertos serán, en la mayoría de los casos, de 5V/1A o 5V/2A. También existe la alternativa de carga inalámbrica Qi para modelos que sean compatibles.


¿Qué usos le puedo dar a una batería externa?

Batería externa negra
Foto por Microsiervos en Flickr bajo licencia CC BY-ND 2.0

Como vimos anteriormente, un power bank permite dar energía a prácticamente cualquier elemento electrónico que cuente con batería interna y se cargue por medio de micro USB, USB tipo C o dispositivos compatibles con carga Qi o inalámbrica.

Uno de los usos más comunes, naturalmente será el de extender la autonomía de nuestros smartphones, pudiendo incluso ser usados mientras se cargan. Además, estas baterías externas se pueden usar, por ejemplo, para mantener con vida nuestros altavoces portátiles cuando nos vayamos a alguna jornada al aire libre o aumentar la duración de nuestro ordenador portátil –en modelos compatibles–.

Un factor muy importante para tener en cuenta es que la salida de estos bancos es, la mayoría de las veces, de 5V, similar al que entregan los cargadores de móviles que todos conocemos. Imagina las posibilidades. Eso sí, la corriente entregada por un banco de energía portátil tenderá a ser menor que la de un tomacorrientes, por lo que la carga podría ser más lenta.


A continuación, te dejamos una lista con los aparatos electrónicos que podrías cargar, para que te hagas una idea:

  • Cámaras fotográficas.
  • Smartwatch.
  • Tablets.
  • GPS.
  • Altavoces inalámbricos.
  • Auriculares bluetooth.
  • Mp3/Mp4.
  • Portátiles –opción algo más escasa–.
  • Y un gran ETC.

¿Cuánto durará la carga de mi batería portátil?

Duración de batería
Imagen de Денис Марчук en Pixabay

Hemos dicho anteriormente que uno de estos bancos de carga puede reponer la energía de tus dispositivos más de una vez antes de que se descargue. Esto tiene una razón de ser, y tiene que ver con la capacidad de nuestras baterías externas.

Antes explicar como podremos saber cuantas recargas podre realizar, explicaremos, sin entrar en demasiadas complicaciones técnicas, a qué nos referimos con capacidad. Su unidad de medida es el mAh, y se refiere a cuánta energía podrá guardar una batería o pila. Mientras mayor sea la capacidad, más electricidad podrá almacenar.

Es importante mencionar que siempre se perderá algo de energía de nuestras baterías producto del efecto Joule. Por lo que debemos dar un margen a la capacidad real de nuestros powerbanks.

Teniendo esto claro, veamos cuantos dispositivos podremos cargar con nuestra batería externa. Si el aparato que cargaremos tiene una pila interna de 3500mAh –un móvil, por ejemplo–, y nuestro banco portátil tiene una capacidad de 10000mAh –o 10Ah–, podremos llenar dos veces la batería de nuestro smartphone:

10000mAh – 7000mAh (dos cargas de 3500mAh) = 3000mAh

En el ejemplo anterior, una vez realizadas las dos cargas a nuestro móvil, quedará un remanente de 3000mAh en la batería. Este simple cálculo lo podemos hacer para unidades de carga de 10000mAh, 20000mAh o lo que sea. Solo debemos descontar el tamaño total de la batería interna del aparato que cargaremos, a la capacidad total de nuestro banco de energía externo.


Tiempos de carga y descarga de un banco de energía externo. ¿De qué depende?

Seguramente hemos notado en más de una ocasión, que un mismo dispositivo demora más en cargarse si se usa un adaptador de corriente u otro. ¿A qué se debe esto? Quizás es más fácil intuir el que dos aparatos distintos –con baterías de distinto tamaño– se recarguen a distintas velocidades, pero ¿dos baterías iguales?

Baterías
Imagen de JJuni en Pixabay

Esto tiene su explicación, como todo en la vida. Quizás ya notaste que una de las claves para entender este fenómeno lo mencionamos en el párrafo anterior. Una batería más grande tardará más tiempo en cargarse que una de menor tamaño; casi siempre. Y decimos CASI, porque además del tamaño, influye la propia velocidad de carga del adaptador.

La clave aquí está en la unidad en la que se mide la corriente eléctrica, el amperio –su símbolo es A–, que representa la cantidad de electrones circulando por un conductor. Si relacionamos el amperaje con la carga de nuestros dispositivos, tendremos que mientras mayor sea el primero, más rápido se llenará la batería.

Es importante tener en cuenta la corriente de carga que admite el aparato que vayamos a cargar. Por ejemplo, si nuestro móvil soporta 1A de entrada, no servirá de nada conectar un adaptador de carga rápida de 2.1A. La carga será igual de lenta.

Así, un adaptador que tenga una salida de 5V/2.1A, cargará más rápido que un puerto USB de un ordenador que entrega en su salida 5V/1A, por ejemplo. Esto explica también el porqué adaptadores de corriente alternativos cargan más lento, ya que no garantizan el flujo de corriente –en amperios– que entregarán.

Volviendo con los protagonistas de esta historia, los power bank de mejor calidad pueden llegar a entregar hasta 2A a la salida, esto es casi como un adaptador tradicional de carga rápida de un móvil.